La sucesión presidencial en 1910

Explore "La sucesión presidencial en 1910" by Francisco I. Madero on Textopian. Read with annotations and highlights.

De acuerdo con la nueva Constitution, se procedió á elegir al Presidente de la República, recayendo el nombramiento en el General Comonfort, quien había revelado notables dotes administrativas, que unidas á su energía y proverbial magnanimidad, lo habían hecho verdaderamente popular. El General Comonfort empezó á gobernar con dificultades de todas clases, debido principalmente á los continuos pronunciamientos del elemento netamente mil ita vista, que asociado con el clero y el partido conservador, sólo quería el poder para saciar sus ambiciones, pues si bien es cierto que cuando esos afortunados y audaces generales llegaron al poder, dieron algunos decretos favorables al clero, en realidad fue más lo que le quitaron en forma de empréstitos. En cuanto á piedad, salvo su concurrencia oficial a las mas suntuosas "ceremonias del culto, poem se pfeocupaban por los verdaderos intereses de la religión, cuando no se mofaban de ella; por mas partidario del clero que fuera Márquez, nunca podremos convencernos que fué un verdadero creyente; así como los demás generales, quienes aunque no tan feroces como éste, no demostraban tener muchos escrúpulos religiosos en ninguno de sus actos, como lo demuestra principalmente la facilidad con que se afiliaban ya á uno, ya a otro partido. Su espada, salvo rarísimas y honrosas excepciones, estaba al servicio de quien pagara mejor y ofreciera más galones. En vista de tales dificultades, el Congreso, obrando con gran cordura y con patriótica prudencia, invistió a Comonfort de poderes omnímodos, para que pudiera combatir eficazmente á los revolucionarios, y con la Unidad de mando, tan necesaria cuando las naciones pasan por sus grandes crisis, pudiera remediar la situación y restablecer el orden.

Reading navigation