Explore "La sucesión presidencial en 1910" by Francisco I. Madero on Textopian. Read with annotations and highlights.
A pesar de esta noble conducta del Congreso, Comonfort, obedeciendo a inexplicable sugestión, él que había sido tan leal para cumplir lo pactado en el Plan de Ayutla y que había dado tantas pruebas de patriotismo, de prudencia y de rectitud, se resolvió a dar el funesto golpe de Estado para investirse con el poder dictatorial y convocar a otro Congreso Constituí yente, porque le parecía que la Constitución, que él mismo había jurado cumplir y hacer cumplir, no llenaba las aspiraciones nacionales.
En presencia de estos hechos, se encuentra el historiador abrumado, aterrado, no acierta a explicarse como un hombre tan recto y noble haya cometido una falta tan imperdonable; un hombre tan apegado a la ley, la haya roto en sus manos; y por último, quien respetó como un ofrecimiento sagrado el que hizo en la efusiones de la victoria, diciendo: "los heridos pertenecen a Dios, yo los perdono," no se acordara, antes de romper la Constitución, que hacia dos meses había jurado solemnemente cumplirla y hacerla cumplir. Sin embargo, el hecho existe y hay que buscarle una explicación.