El olmo del paseo by Anatole France — Read

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Sin duda, el padre Guitrel, profesor de Elocuencia Sagrada en el Seminario de ***, tenía relaciones incesantes con el señor prefecto Worms-Clavelin y con la señora Worms-Clavelin, hija del señor Coblentz. Pero el padre Lantaigne no estaba en lo cierto al suponer que frecuentaba los salones de la prefectura el padre Guitrel, pues, de hacerlo, hubiera intranquilizado igualmente al arzobispo y a las logias masónicas. El prefecto era V. del Sol. Lev. En la pastelería de la señora Magloíre, plaza de San Exuperio, adonde iba cada sábado, por la tarde, a comprar dos pastelitos de quince céntimos, uno para su criada y otro para sí, es donde había conocido el padre Guitrel a la señora del prefecto, la cual estaba comiendo babas en compañía de la señora Lacarelle, casada con el secretario particular de Worms-Clavelin.

Por sus maneras, a la vez obsequiosas y prudentes, que permitían esperarlo todo sin dejar temer nada, el profesor de Elocuencia, desde un principio, agradó a la señora Worms-Clavelin, que adivinó en el clérigo el alma, los modales y casi el sexo de aquellas corredoras de alhajas, amigas tutelares de su juventud en los tiempos dificultosos de Batignolles y de la plaza de Clichy, cuando Noemi Coblentz, siendo ya una mujercita, se marchitaba en la agencia de negocios de su padre Isaac, entre los embargos y los registros de la Policía. Una de aquellas vendedoras, que la estimaban, la señora Vacherie, la sirvió de medianera con el joven abogado activo y de porvenir, Teodoro Worms-Clavelin, quien, suponiéndola prudente y útil, la hizo su esposa después de venir al mundo su hija Juana, y a quien ella, en agradecimiento, ayudó a escalar las alturas administrativas, trabajando para conseguir que le ascendieran pronto. El padre Guitrel se parecía mucho a la señora Vacherie. La mirada, los gestos, la voz, todo. Esta semejanza, de buen augurio, bastó para inspirar a la señora Worms-Clavelin una súbita simpatía. Siempre había respetado al clero católico, por considerarlo una de las potencias que rigen el mundo, y constituyóse, cerca de su marido, en protectora del padre Guitrel.

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