Explore "Manuel Lozada, el tigre de Alica" by Ireneo Paz Flores on Textopian. Read with annotations and highlights.
Fueron infinitas las precauciones que se tomaron tanto en Tepic como en la Sierra para que no llegara a saberse que Lozada había sido herido de gravedad en el combate de Barranca Blanca.
Como lo dijimos en otra parte, lo sacaron arrastrando los indios adictos del lugar del combate, mientras que otros dando tregua al miedo hacían frente al enemigo para proteger la retirada de los que se remudaban en la tarea de estirarlo: así, con grandes apuros y trabajos, lograron llegar al monte: después ya se le pudo formar una camilla al herido y en ella llegó hasta San Luis, haciéndosele en el camino las curaciones que pudieron hacérsele, dada la gran repugnancia que aquel caudillo tenía a los médicos, figurándose que ésos eran los que algún día tendrían que matarlo por encargo de sus enemigos.