Explore "Manuel Lozada, el tigre de Alica" by Ireneo Paz Flores on Textopian. Read with annotations and highlights.
Práxedis Núñez había sido de los primeros en presentarse al Cuartel General con 400 hombres organizados y mantenidos por él, lo mismo que había sido de los primeros en penetrar a las calles de Tepic y en asaltar con denuedo a las descuidadas tropas de Buelna en los cuarteles, dando muerte por su mano a cuantos les vio la cara de enemigos. Quería demostrar a Lozada dos cosas: primero, que tenía tanto o más vigor que antes por más que estuviera en la luna de miel, y segundo, que su agradecimiento para con él era tan grande que quería probárselo con los actos de salvajismo que pudieran serle más agradables como era el de la destrucción del contrario de un modo que se difundiera por todas partes el espanto.
Lo que no sabía ni podía figurarse Práxedis Núñez era que en aquellos momentos Galván que se había quedado organizando las reservas por orden de Lozada, se había dirigido con una escolta de cien hombres sobre Atonalisco para ejercer una de aquellas venganzas que eran tan comunes entre los bandidos.