Explore "Crónica de la conquista de Granada" by Washington Irving on Textopian. Read with annotations and highlights.
No tardó en llegar á Granada la infausta noticia de la toma de Alhama. Trájola un ginete moro, que habia venido corriendo la vega á rienda suelta, sin aflojar en su carrera hasta llegar á las puertas de la Alhambra y á la presencia del Monarca. "Los cristianos, dijo, están en la tierra: vinieron sobre nosotros de improviso, y de noche escalaron los muros del castillo. Mucho se ha peleado, grande ha sido la mortandad, pero á mi salida de Alhama, ya la ciudadela quedaba en poder de los infieles."
Confuso quedó Aben Hazen con la nueva de este suceso, pareciéndole que ya el cielo le castigaba por los males que habia causado en Zahara. No obstante, llegó á persuadirse que esto seria una incursion pasagera de algunos forrageadores, á quienes seria fácil echar del castillo y de la tierra, enviando prontamente á Alhama algun socorro. Con esta confianza, mandó que salieran al punto para socorrer á aquella plaza mil ginetes, lo mejor de su caballería, los cuales llegaron á la vista de Alhama la mañana despues del dia de su rendicion, y cuando ya el pendon cristiano tremolaba sobre sus muros y baluartes.