Explore "Crónica de la conquista de Granada" by Washington Irving on Textopian. Read with annotations and highlights.
Por el mes de agosto llegó á Córdoba con una comitiva espléndida un noble moro Abencerrage, que traia al hijo de Boabdil y á otros jóvenes de la primera nobleza de Granada, que habian de quedar en rehenes hasta el cumplimiento de las condiciones del rescate. Viendo el rey moro á su hijo único á quien dejaba como cautivo en tierra estraña, se enterneció, y estrechándolo entre sus brazos, dijo: "En hora menguada nací, y bajo infausta estrella: con razon me llaman el Zogoibi, ó el desgraciado, pues los males que mi padre me acarrea, esos mismos ocasiono yo á mi hijo." Pero sirvió de mucho consuelo al afligido Boabdil la piedad que usaron los reyes católicos con el jóven príncipe, pues entregándolo al buen alcaide, Martin de Alarcon, dieron á éste las mas estrechas órdenes para que le sirviese atento y obsequioso, y le guardase todas las consideraciones debidas á sus tiernos años y distinguido nacimiento.
El dia 2 de setiembre se presentó á las puertas de la mansion de Boabdil una guardia de honor para escoltarlo hasta la frontera de su reino. Al separarse de su hijo, volvió el Rey á abrazarlo, pero sin pronunciar palabra, por no descubrir la agitacion de su espíritu. Montó á caballo, y sin volver atrás el rostro, se apresuró á partir, temiendo manifestar por entre la estudiada serenidad de Rey la debilidad de un tierno padre.