Explore "Crónica de la conquista de Granada" by Washington Irving on Textopian. Read with annotations and highlights.
Con la experiencia de los efectos producidos en el año anterior por la artillería de batir, contra las fortalezas de los moros, determinó el Rey Fernando proveerse de un tren numeroso para la campaña de 1485, en el discurso de la cual se proponia combatir algunos de los lugares mas fuertes del enemigo. Á principios de la primavera se reunió en Córdoba un ejército de nueve mil caballos y veinte mil infantes; y el dia 5 de abril salió el Rey á campaña. Se habia acordado en el consejo marchar á poner el campo sobre Málaga, puerto de mar importante por ser el conducto de los socorros y mantenimientos que recibia la capital de Granada; pero se creyó necesario tomar primero las plazas y fortalezas que habia en los valles de santa María y Cartama, que estaban antes de la ciudad de Málaga.
El primer lugar que se combatió, fue la villa de Benamaquex, cuyos moradores se habian sometido el año anterior á los Reyes de Castilla, y despues se habian rebelado. Indignado el Rey contra ellos por tan falso proceder, dijo: "Yo haré que el castigo de estos sirva de escarmiento á otros, para que guarden lealtad por fuerza, cuando no la guardaren de grado." Se tomó el lugar por asalto, y ciento y ocho de sus principales habitantes fueron pasados á cuchillo ó ahorcados . En el mismo dia pusieron sitio sobre las villas de Coin y Cartama el marqués de Cádiz y Luis Fernandez Portocarrero, cada uno con las tropas respectivas de su mando; colocándose el Rey con lo demas del ejército entre los dos pueblos, para socorrer á los sitiadores de la una y la otra parte. Á un mismo tiempo empezó la batería contra las dos plazas: y tal era el estruendo de las lombardas, que los tiros que se tiraban en el un campo se oian en el otro. Los moros hicieron varias salidas, y no obstante que el espantoso tronar de la artillería los tenia confundidos, se defendieron animosamente.