Explore "Historia de Gil Blas de Santillana, Volumen 3" by Alain René Le Sage on Textopian. Read with annotations and highlights.
Apenas se había ausentado Escipión, cuando un paje del ministro entró en mi cuarto y me entregó un billete que contenía estas palabras: «Si el señor de Santillana quisiese tomarse la molestia de ir al mesón de San Gabriel, en la calle de Toledo, verá en él a uno de sus mayores amigos.» «¿Quién podrá ser este amigo? -- decía entre mí mismo -- . ¿Y por qué razón me ocultará su nombre? Tal vez quiere sazonarme el gusto de verle con el sainete de la sorpresa.»
Salí al instante de casa, me encaminé a la calle de Toledo, llegué al sitio señalado y me quedé no poco suspenso de encontrar a don Alfonso de Leiva. «¡Qué es lo que veo! -- exclamé -- . ¡Vuestra señoría aquí, señor!» «Sí, mi querido Gil Blas -- me respondió teniéndome estrechamente abrazado -- . El mismo don Alfonso en persona es el que tienes a la vista.» «Pero ¿qué negocio le ha traído a vuestra señoría a Madrid?», le dije. «Te voy a sorprender -- me respondió -- y afligirte enterándote de la causa de mi viaje. Sábete que me han quitado el gobierno de Valencia y que el primer ministro ha mandado me presente en la corte a dar cuenta de mi conducta.»