Explore "La imaginación sociológica" by C. Wright Mills on Textopian. Read with annotations and highlights.
DURANTE el último cuarto de siglo ha habido un cambio decisivo en los usos administrativos y en el sentido político de la ciencia social. La antigua practicidad liberal de «problemas sociales» aún continúa, pero ha sido eclipsada por usos conservadores más recientes de un tipo directivo y de manipulación. Esta nueva y antiliberal practicidad asume formas diversas, pero es una tendencia general que afecta al conjunto de las disciplinas humanas. Puedo muy bien iniciar el estudio de su «ethos» o espíritu con un ejemplo de su principal racionalización: «Es necesaria una palabra final de advertencia para el estudiante que proyecta hacerse sociólogo», ha escrito Paul Lazarsfeld.
Probablemente lo inquiete el estado del mundo. El peligro de una nueva guerra, el conflicto entre sistemas sociales, los rápidos cambios sociales que ha observado en su país probablemente le han hecho sentir que es de gran urgencia el estudio de las cuestiones sociales. El peligro está en que quizás espere poder resolver todos los problemas actuales si estudia precisamente sociología durante algunos años. Pero no será ése el caso, desgraciadamente. Aprenderá a comprender mejor lo que ocurre en torno suyo. De vez en cuando encontrará orientaciones para una acción social acertada. Pero la sociología aún no está en la fase en que pueda proporcionar una base segura para la ingeniería social. Tardaron las ciencias naturales unos 250 años, desde Galileo hasta los comienzos de la revolución industrial, en adquirir influencia importante en la historia del mundo. La investigación social empírica tiene una historia de tres o cuatro décadas. Si esperamos de ella soluciones rápidas a los mayores problemas del mundo, si no le exigimos más que resultados inmediatamente prácticos, no haremos otra cosa que perturbar su curso natural.[51]