Explore "El Molino silencioso" by Hermann Sudermann on Textopian. Read with annotations and highlights.
Después de comer, Martín se retira a su escritorio, seguido por las miradas impacientes de Gertrudis, que espera el momento en que va a conocer los secretos de «la bella molinera.»
Atraviesan de bracete la pradera, para ir a la presa. La hierba está húmeda de rocío. El cielo, surcado de bandas rojizas. Sobre el fondo luminoso resalta, perfectamente recortada, la figura negra del bosque de abetos, que, triste y silencioso, rodea el llano. A medida que se aproximan, los mugidos del agua llegan cada vez con más fuerza a sus oídos. Los rayos del sol poniente se reflejan en los torbellinos de las ondas, y las gotas de espuma que saltan son otras tantas chispas.