Explore "Mercedes Rodoreda: el sentimiento de la vida" by Rosario Castellanos on Textopian. Read with annotations and highlights.
ENTRE la pléyade de escritoras españolas contemporáneas (entre las que destaca inmediatamente el nombre de Ana María Matute, dotada de un gran don lírico y de una amplia visión histórica; o el de Carmen Martín Gaité, atenta a los objetos que circundan y posibilitan la experiencia cotidiana y a su permanencia, mayor que la de las pasiones y aun que la vida misma del hombre; o el de Elena Quiroga, autora de una novela magistral por el uso del lenguaje, por la creación del ambiente y por el perfil de las protagonistas: La enferma) hay que incluir a Mercedes Rodoreda, de origen catalán, que había iniciado su carrera literaria en los años anteriores a la Guerra Civil. Con su prosa ha obtenido dos premios: el Creixells del año 38, conferido a la novela Aloma, y el Víctor Catalá del 57 por sus Vint-i-dos contes. Con su poesía ha salido vencedora en los juegos florales de Londres (1947), París (1948) y Montevideo (1949). Pero lo que ahora nos ocupa es un libro suyo, La plaza del diamante, redactado en 1960 y traducido ya a varias lenguas, entre ellas el español.
Por su temática y por la forma de su desarrollo, encontramos entre esta obra y la de Consuelo Álvarez, La piedad desnuda, un estrecho parentesco. En ambas los sucesos están siendo contemplados y narrados desde el punto de vista de una mujer. Y esos sucesos no son, de ningún modo, extraordinarios sino los que constituyen la trama diaria de la vida de unos personajes que carecen de cultura, de medios económicos, de ambiciones y aun de grandes problemas. Que conviven, más que por elección, por casualidad. Que trabajan, no para realizarse como seres humanos sino para satisfacer las más perentorias necesidades; que engendran hijos por instinto. Que los crían según la costumbre y que van encaminándose, poco a poco, hacia la vejez y hacia la muerte sin haber rozado, ni de lejos, el significado o la vivencia de ciertas palabras: amor, felicidad, sentido de las cosas.