Explore "El Danubio" by Claudio Magris on Textopian. Read with annotations and highlights.
Entre las muchas fotografías que ilustran la exposición vienesa dedicada al judaísmo oriental, una retrata a un viejo reparador de paraguas, con el bonete muy hundido en la cabeza, la barba clara y las gafas sobre la nariz, que está atareado con una varilla y un hilo. En la oscura fotografía, que engulle en la sombra la oscura bata del artesano, el rostro y las manos del viejo resplandecen como en un cuadro de Rembrandt, con una sacralidad cargada de respeto, que ningún ultraje podrá borrar. Es posible que también los cristales de su tienda sean rotos por un pogrom, como las casas devastadas que otras fotografías, al lado, muestran; la violencia podrá arrancar la barba o quitar la vida al paragüero, pero nada podrá arrebatarle esa plenitud de significado, esa decidida seguridad de su persona que se expresa a través de sus gestos tranquilos, en su mismo cuerpo.
Detrás de las gafas que cuelgan sobre su nariz, los ojos escrutan con paciencia el reacio agujero de la varilla reparada, pero centellean también maliciosos, con la afectuosa ironía de quien sabe que el mundo puede ser destruido de la noche a la mañana, pero que no hay que tomar demasiado en serio sus grandilocuencias, sus promesas y sus amenazas, porque la Torá advierte que no hay que hacer de nada un ídolo, ni siquiera de la palabra de Dios.