Explore "Vida de Pedro Saputo" by Braulio Foz on Textopian. Read with annotations and highlights.
Un reparo estoy viendo que pondrán algunos a esta ilustrísima historia o biografía (no pintoresca por Dios, que malditos sean toda la turba de faramallas pintorescas de nuestra edad, pues hasta el último sacramento de la Iglesia con sus ministerios nos darán al fin pintorescos); digo que un reparo, si caben en este libro, estoy temiendo me pongan, y le quiero satisfacer por quitar dimes y diretes. Por ventura parecerá a algunos que Pedro Saputo encontraba muy dócil y afable al bello sexo. A lo cual no responderé yo por ser parte apasionada; sino que quiero que respondan por mí las mujeres de esta era, que son las mismas de entonces, pero con un poco más de recato, y aun de virtud si me apuran; verdadero recato digno y verdadera virtud; pues siendo más libres para dejarse hablar y tratar de los hombres, no las veo más desenvueltas. Porque es de saber, que en aquel tiempo esto de las visitas y tertulias no se usaba tanto y había más etiqueta; y sobre todo muchas rejas y celosías, mucho encierro, muchas dueñas, y poco ver la calle.
Por consiguiente, las doncellas se criaban más miedosas y dengueras; y los jóvenes tenían que volverse brujos para tratar sus amores con ellas. Pero en cambio, porque en este mundo no hay cosa que no le tenga (si no, había de morirse de rabia) contra las dueñas, las rejas, y el retiro, estaban las terceras, las Celestinas, los jardines y los galanteos admitidos; y tal vez las mismas dueñas servían en el oficio. Y como la misma sujeción hacia las niñas más arriscadas, eran las ocasiones más fuertes, buscándolas con todo el peligro y ceguedad de las pasiones, cuando se enamoraban de un hombre que creían de confianza (¡y el amor los cree todos!), entregándose a su solo honor y palabra. ¿De qué es causa la privación? De exceso en el uso de la libertad cuando se logra, y de los objetos de que se nos priva. Pues ahora aplique el lector el refrán, y mire si lo que ha leído en este libro es o no conforme a él y a la verdad de la experiencia.