Explore "Flirt" by Francisco Rojas González on Textopian. Read with annotations and highlights.
UN CAMERÍN elegante, sutilmente elegante. De tres paredes estucadas en rosa pálido discretísimo, cuelgan pesados gobelinos traídos de Teherán a bordo de un «Farman» de 100,000 H. P. El muro restante está decorado con frescos que representan cuanto bello en el género masculino produjo la inquieta fantasía mitológica: Ganimedes el favorito, Hermes el ágil, Lindbergh el preferido del sol, Valentino el esteta, Narciso el de la belleza serena, Jack el hercúleo y mil más. En las pinturas se nota marcadamente la influencia de la escuela de Roberto Montenegro, aunque el procedimiento es el «electrolíquido», recientemente patentado por el Dr. Atl, Jr. Un pebetero oriental se empeña en llenar el cuarto con su humo opalino como el ajenjo. El olor seco del opio pugna por vencer en singular batalla el elegante perfume de Francia, perfume que trae la fragancia romántica del primer tercio del siglo XX. Frente al tocador, cargado de frascos de suaves esencias orientales, de rojas pastillas de colorete italiano y de niquelados aparatos eléctricos para complicados maquillajes, traídos de la capital de la República de California (Hollywood), Ricardo da a sus pestañas el postrer toque de rímel, mientras su «valet», Jorge, ennegrece el lunar de su mejilla derecha. Ricardo tiene un parecido sorprendente con Dorian Gray, el del retrato. Viste vaporosa pijama de seda china y calza delicadas pantuflas de raso bordado. Afuera se oye el compás sincopado de un «Donky-trot» ejecutado sentimentalmente por una orquesta eléctrica. Este «Donky» New York lo envía a México como «mensajero de buena voluntad» cabalgando sobre los lomos etéreos de una onda hertziana. Año de 2000.
Escena única