En las orillas del sar coverCAPÍTULO 79
CAPÍTULO 79

CAPÍTULO LXXIX

CAPÍTULO 79Visible text2 paragraphs
Era en abril, y de la nieve al peso
aún se doblaron los morados lirios;
era en diciembre, y se agostó la hierba
al sol, como se agosta en el estío.
En verano o en invierno, no lo dudes,
adulto, anciano o niño,
y hierba y flor, son víctimas eternas
de las amargas burlas del destino.