Explore "Historia de la compañía de Jesús en Nueva España" by Francisco Javier Alegre on Textopian. Read with annotations and highlights.
Dados con tanta gloria del Señor y provecho de las almas, estos primeros pasos, reconoció el vice-provincial, así por su propia experiencia, como por los informes del padre Juan Rogel que no podía perseverar allí tanto número de misioneros, sin ser sumamente gravosos a los españoles o a los indios amigos que apenas tenían lo necesario para su sustento. Determinó, pues, partir a la Habana a disponer allí mejor las cosas, dejando en Sutariva, pueblo de indios amigos, cercano a Santa Elena, al hermano Domingo Agustín para aprender la lengua, y en su compañía al joven pretendiente Pedro Ruiz de Salvatierra. Nada parecía más conveniente al padre Juan Bautista de Segura que procurar algún establecimiento a la Compañía en la Habana. La vecindad a la Florida, la frecuencia con que llegan a aquel puerto armadas de la Nueva-España, de las costas de Tierra Firme, y de todas las islas de Barlovento; la multitud de los españoles e isleños cristianos y cultos que poblaron aquel país, y el grande número de esclavos que allí llegan frecuentemente de la Etiopia, y lo principal, la comodidad de tener allí un seminario o colegio para educar en letras y costumbres cristianas a los hijos de los caciques floridanos, abrían un campo dilatado en que emplearse muchos sujetos con mucha gloria del Señor. El pensamiento era muy del gusto del adelantado, que prometió concurrir de su parte para que Su Majestad aprobase y aun concurriese de su real erario a la fundación del colegio. Ínterin la piedad de aquellos ciudadanos había proveído a los padres de casa en que vivir, aunque con estrechura, vecina a la iglesia de San Juan, que se les concedió también para sus saludables ministerios.