Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 3" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
Vicente Riva Palacio cuenta: "[Hacia octubre de 1865] la suerte no podía ser más contraria para los republicanos que componíamos el ejército [. ]del Centro. Reducidos a un número escaso de combatientes, con malísimo armamento, poco parque de fusil, y eso de mala calidad, faltos de recursos pecuniarios, y [. ] sin esperanza de mejora, los esfuerzos combinados de todos los jefes, su fe ciega en el triunfo de la causa de la Independencia de México, podían apenas mantener encendida la chispa en las feraces montañas del heroico Estado de Michoacán". Si bien era cierto, los trabajos de reorganización que se habían producido tres meses después de la desgracia de Tacámbaro permitieron que la labor de los comandantes de las guerrillas chinacas levantara nuevos grupos dirigidos en su conjunto por Arteaga, Salazar, Riva Palacio y Régules.
Y así, como si saliera de la nada, se concentró en Uruapan el primero de octubre de 1865 lo que se llamó la primera división del Ejército del Centro: los guerrilleros de Arias, Garnica y el coronel Ronda, los Lanceros de la Libertad, que ese día recibieron bandera, los más necios de los tercos, la Guardia Nacional de Toluca del coronel Hernández, los lanceros de Jalisco, el coronel Villada, Zepeda y las tropas de Guadalajara, Domenzain y las guerrillas de Guanajuato, que no llegaban a 2 500 hombres, mal armados, pero con el ánimo alto.