Capítulo 10
Parte 5: EL POETA TIENE CELOS
CAPÍTULO 10
Capítulo 10Visible text2 paragraphs
Hacía sólo dos días que había posado frente a la cámara en pleno campo, vestido con una chaqueta ligera y hoy ya había tenido que ponerse el abrigo, la bufanda y el sombrero; nevaba. Habían quedado en encontrarse a las seis delante de la casa de ella. Pero pasaba ya un cuarto de hora y la pelirroja no había aparecido.
Un pequeño retraso no es ningún acontecimiento grave; pero Jaromil, humillado tantas veces en los últimos días, ya no tenía fuerzas para soportar ni un gramo más de humillación; y ahora se veía obligado a dar vueltas y vueltas en una calle repleta de gente, donde todos podían notar que esperaba a alguien que, por lo visto, no tenía demasiada prisa por verlo, haciendo así pública su derrota.
