Explore "La Vida Está En Otra Parte" by Milan Kundera on Textopian. Read with annotations and highlights.
Unos días más tarde, paracaidistas checos enviados desde Inglaterra mataron al protector alemán de Bohemia y Moravia; se declaró el estado de sitio y en las esquinas aparecieron carteles con largas listas de fusilados. La mamá estaba en cama y todos los días venía el médico a ponerle una inyección en las nalgas. En aquella ocasión su marido se sentó al borde de la cama, le cogió la mano y la miró fijamente a los ojos; la mamá sabía que atribuía el estado de sus nervios a los horrores de la historia y sintió, avergonzada, que lo estaba engañando mientras él era bueno con ella y quería ser su amigo en las horas difíciles.
También la criada Magda, que vivía en la casa hacía varios años y de quien la abuela, con el espíritu de las buenas tradiciones democráticas, decía que era más un miembro de la familia que una simple empleada, llegó un día a casa llorando, porque a su novio lo había detenido la Gestapo. Y efectivamente, algunos días más tarde su nombre apareció escrito en letras negras en un cartel rojo-oscuro, junto a los nombres de los demás muertos y a Magda le dieron algunos días de vacaciones para que pudiera visitar a la familia de su novio.