Explore "El último judío" by Noah Gordon on Textopian. Read with annotations and highlights.
Varias semanas después de que enviara a Lavera y a su acompañante a la cueva, una clara mañana dominical, Yonah montó en su caballo árabe para dirigirse al yermo rocoso y, una vez allí, ató el animal a un arbusto. Cualquier huella que hubiera habido en el pedregoso suelo había sido borrada por los fuertes vientos y la poca lluvia que había caído desde entonces.
El interior de la cueva estaba vacío.