Explore "El cuento del cocinero" by Geoffrey Chaucer on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mientras hablaba el administrador, el cocinero de Londres estalló en carcajadas como si le hicieran cosquillas en la espalda.
-¡Ja! ¡Ja! ¡Por la Pasión de Cristo! Los razonamientos sobre el hospedaje le han acarreado penosas consecuencias a este molinero. Ya lo dijo Salomón: «Vigila a quien cobijas en tu casa». Es peligroso que un forastero pernocte en casa ajena. Quien da cobijo debe ser consciente de estos peligros. Que el Señor me dé miserias y penas si, así como me llamo Hodge de Ware, escuché relato alguno con molinero más trasquilado.