Explore "El primer sombrero" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Repito que no saco á plaza las aventuras de _mi primer sombrero_, / por lo que ellas puedan interesar á otra persona que no sea la que / iba debajo de él cuando ocurrieron. Cítolas por lo dicho más atrás; / y añado ahora, que lo que me pasó á mí en el mencionado día solemne, / estaba pasando en Santander á todas horas á cuantos infelices tenían / la imprevisión de echarse á la calle con sombrero de copa, y sin algún / otro signo característico de _persona mayor_, y además _decente_.
Como hoy se proveen los chicos de novelas ó de cajas de fósforos, / entonces se proveían de tronchos de berza y de pelotillas de plátano; / y había sitios en esta ciudad, como el Puente de Vargas, los portales / del Peso Público, los del Principal, la embocadura de la cuesta de / Garmendia y la esquina de la Plaza Vieja y calle de San Francisco, / que constantemente estaban ocupados por exterminadores implacables / del sombrero alto. Los pobres aldeanos de los Cuatro lugares que no / gastaban, como hoy, finos y elegantes hongos, sino enhiestos tambores / de paño rapado, caían incautos en estas emboscadas, que muchas veces / dieron lugar á furiosas represalias.