Explore "El Libro De Los Amores Ridículos" by Milan Kundera on Textopian. Read with annotations and highlights.
Pedí prestado para nuestra excursión un bonito Fiat, y el sábado a las dos de la tarde me detuve delante de la casa de Martin; Martin ya me estaba esperando y partimos. Era julio y hacía un calor horrible.
Queríamos llegar a B. cuanto antes, pero al pasar por un pueblo vimos a dos chicos en bañador, con el pelo mojado, y detuve el coche. El lago estaba realmente cerca, a pocos metros, al final del pueblo. Ya no duermo tan bien como antes, la noche anterior había estado dando vueltas en la cama hasta las tres de la mañana por quién sabe qué preocupaciones; necesitaba refrescarme; Martin estaba de acuerdo.