Explore "El Libro De Los Amores Ridículos" by Milan Kundera on Textopian. Read with annotations and highlights.
Fue él quien interrumpió mi meditación. Apareció de pronto junto a la puerta de cristal del café y se dirigió hacia mí, haciendo gestos y movimientos expresivos en dirección a una de las mesas, en la cual, junto a una taza de café, destacaba una mujer. Sin dejar de mirarla se sentó junto a mí y dijo: -¿Qué te parece?
Me sentí avergonzado; estaba realmente tan concentrado en mi grueso volumen que hasta entonces no me había fijado en la chica; tuve que reconocer que era guapa. Y en ese momento la chica irguió el pecho y llamó al señor de la pajarita negra para decirle que quería la cuenta.