Explore "La favorita del mahdi" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mientras la vengativa Elenka ejecutaba tan monstruosa venganza contra su rival, Abd-el-Kerim languidecía en los húmedos subterráneos de las ruinas de El-Garch. El desdichado, desde que había recibido la visita de su antigua novia y oído sus amenazas y sus propósitos de venganza, no había vuelto a tener tranquilidad.
Creyó que moriría de hambre en aquella húmeda cueva. Recorrió las heladas paredes buscando una abertura, rugiendo como un condenado, denostando contra Alá y el Profeta; tiróse al suelo revolcándose en los charcos, y por tres veces pensó arrojarse de cabeza contra las piedras a fin de partirse el cráneo; pero fuese porque aún le quedaba un rayo de esperanza, por el temor de dejar sola a Fátima en manos de la vengativa griega, o por cualquier motivo, siempre se detuvo. Cuando se quedó sin fuerzas, el desgraciado se arrastró hasta un rincón y en él se acurrucó llorando y maldiciendo al mismo tiempo, quebrantado el ánimo por un miedo y una angustia inenarrables.