Explore "La favorita del mahdi" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Todo era confusión en el campamento egipcio a la mañana siguiente. Soldados de infantería, caballería y artillería iban y venían apresuradamente y trabajaban con febril actividad; unos recogían las tiendas y las enrollaban cuidadosamente; otros desataban haces de fusiles y los entregaban a sus respectivos propietarios; ayudábanse otros recíprocamente a ponerse las mochilas, y a enganchar las gamellas y cartucheras. Sacábanse los cañones, unciendo a ellos los mulos o asnos, eran ensillados los caballos y cargados los camellos, y los conducían con premura a los pozos para que renovasen su provisión de agua, mientras en un extremo del campamento se formaban las compañías que habían de marchar como vanguardia.
Al momento se comprendía que los egipcios levantaban el campamento. Por la noche habían llegado refuerzos de Jartum, en su mayor parte formados por artillería, y Jafar Bajá había dado la orden de prepararse para emprender la marcha e ir al encuentro del ejército mandado por el bajá Hicks y Aladino.