CAPÍTULO 13
VOLUMEN 3: Marius · PARTE 8: El mal pobre
Se debería comenzar siempre por apresar a las víctimas
CAPÍTULO 13Visible text2 paragraphs
Javert, al anochecer, había apostado a su gente y él mismo se había emboscado detrás de los árboles frente al caserón Gorbeau. Empezó por abrir su bolsillo para meter en él a las dos muchachas encargadas de vigilar las inmediaciones del tugurio, pero sólo encontró a Azelma. Eponina no estaba en su puesto; había desaparecido. Luego Javert quedó al acecho, atento el oído a la señal convenida.
Las idas y venidas del coche lo preocuparon y terminó por impacientarse. Estaba seguro de andar de suerte y de que allí había un nido, ya que conocía a muchos de los bandidos que habían entrado; acabó por decidirse a subir sin esperar el pistoletazo. Entró con la llave de Marius. Llegó justo a tiempo.
