Los miserables coverCAPÍTULO 2
CAPÍTULO 2

VOLUMEN 4: Idilio en calle Plumet y epopeya en calle Saint-Denis · PARTE 7: La grandeza de la desesperación

La bandera, segundo acto

CAPÍTULO 2Visible text2 paragraphs
Cuando después de la llegada de Gavroche cada cual ocupó su puesto de combate, no quedaron en la sala baja más que Javert, un insurgente que lo custodiaba y el señor Mabeuf, de quien nadie se acordaba. El anciano había permanecido inmóvil, como si mirara un abismo; no parecía que su pensamiento estuviera en la barricada.
En el momento del ataque, la detonación lo conmovió como una sacudida física, y como si despertara de un sueño se levantó bruscamente, atravesó la sala, y apareció en la puerta de la taberna en el momento en que Enjolras repetía por segunda vez su pregunta: