Explore "Viajes por Filipinas: de Manila a Tayabas" by Juan Álvarez Guerra on Textopian. Read with annotations and highlights.
Gumaca es uno de los pueblos más sanos y mejor situados de los que bañan las aguas del Pacífico en las costas de Tayabas. Su fundación no hemos podido comprobarla, debiendo ser muy antigua, puesto que ya se le nombra en los registros de la Orden de San Francisco correspondientes al año 1582. En 1638 se trasladó á la Silanga de la isla de Alabat, volviendo á su antiguo sitio después del incendio á que le redujeron los holandeses en el año 1665.
Gumaca debió ser muy combatido de las piraterías moras, teniendo en cuenta la situación que ocupa y los restos de defensas que aún se conservan. Una sólida muralla corre por la playa, arrancando desde el río á que da nombre el pueblo. Sobre aquel se alza un puente de madera, que comunica con el fuerte de Santa María. Encima de la puerta del fuerte que abre el camino que dirige á Atimonanse conservan toscamente grabadas sobre la piedra las águilas imperiales de la casa de Austria, escudo que también se muestra en las ruinosas paredes del Tribunal. La muralla cierra el pueblo por la parte que mira á la mar con el castillo de San Diego. La construcción de este fuerte revela una mano inteligente, y la solidez de su fábrica lo mantendrá en pie muchísimos años. En su plataforma se guarda un pesado cañón de hierro. Formando cuadrilátero con aquellos fuertes, quedan restos de los llamados San Sebastián y San Miguel. Entre estos había una fuerte empalizada de "molave".