Explore "Ángel Guerra" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
«¡Ay, Dios mío! -decía Leré exhalando suspiros muy de dentro, después de los cuales se quedaba muda, fija la vista en sus propias manos sobre la falda. Guerra tendía también ál mutismo. Por fin, comprendiendo que tal situación no podía prolongarse, pues ambos en ella padecían de igual suerte, enderezó interiormente sus energías, y se fue derecho al asunto.
-Leré -le dijo sin atreverse a tomarle la mano-, a ti, como persona de gran entendimiento, de gran corazón, se te debe hablar con franqueza. Yo te quiero. No hagas aspavientos; yo te quiero; las cosas claras.