Explore "Del frío al fuego" by Felipe Trigo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Nos hemos dormido al fresco, don Lacio y yo. Nos despiertan / marineros. Por la cubierta no luce más que un farol, y la luna alta / sigue plateando las aguas. Indícasela claridad del alba por la proa.
El baldeo va a empezar, ya apercibidas las bombas y amontonadas las sillas; y don Lacio propone una ducha. Lo más cómodo. Diariamente podremos tomarla aquí, ahorrándonos los cuartos ardientes y estrechos vaporados por cien cuerpos. No hay más que bajar al camarote a ponerse las chinelas y un trajecillo de hilo.