Del frío al fuego by Felipe Trigo — Read

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Gran oficina de memorialistas, el Reus. Dondequiera hay gentes escribiendo, por el comedor, por el fumadero, impidiendo las partidas de tresillo y de ajedrez; por la cubierta, en sillas, con tinteros de muelle, no bastando los de a bordo. Al arribo de los puertos se impone la breve comunicación con los ausentes queridos, cuyo recuerdo nos renueva y embuenece a todos en la misma onda de ternura. Tengo en el bolsillo mis cartas, y veo desde la borda, a través de una ventana de la saleta, cómo escribe Enrique. Su enérgica faz de rubio domador, creyérase que va a inundarse de lágrimas. Yo medito cuán lejos de él estarán aquellas sus teorías de «práctico sensualismo», entregado ahora el corazón a su madre, a sus hermanas.; y sin embargo, también ellas son mujeres que parecían incluidas en su generalidad. Con sólo que adivinase que pienso esto determinadamente, me daría una bofetada, y se la daría yo a él en caso inverso. ¡Pobres mujeres! ¡Cuánto tiene de irreflexivo y salvaje el modo como os tratamos!. para cada uno, santas su hermana, su madre; brutas de pechos y muslo de lujuria las otras. que son, no obstante, madres y hermanas de los demás.

Huyo del pensamiento volviendo a contemplar el maravilloso espectáculo de fuera. El más bello del mundo -según el capitán. Encanta, efectivamente, como una magia. Conforme navegamos hacia Singapore, nos van rodeando y estrechando los islotes, los flotantes vergeles de tierra roja de coral y de fina y varia vegetación de parque. Los lagos, es decir, las extensiones de mar en que se ensanchan los canales, son verdes, verdes en su calma dilatada, verdes de un verde lívido y fantástico, como las fosforescencias de los ojos felinos. El cielo es verde, decididamente verde en su pálida transparencia de ensueño. Acá y allá, por las islas, cerca, lejos, se ven floridas colinas de la tierra de coral, por cuyas faldas bajan, entre fronda, las casitas de madera, hasta grupos de ellas sumergidos en el agua, sobre estacas. Aldeas divinas. Rústicas Venecias deliciosas.

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