Explore "Guardia blanca" by Sir Arthur Conan Doyle on Textopian. Read with annotations and highlights.
LOS soldados de Morel durmieron aquella noche en San Leonardo, repartidos entre las granjas, graneros y dependencias de aquel poblado, perteneciente, como tantos otros, á la rica abadía de Belmonte, que no muy lejos quedaba. Roger volvió á ver con alegría el hábito blanco de algunos religiosos allí aposentados y recordó conmovido sus años de vida monástica al oir la campana de la capilla convocando á vísperas. Al rayar el alba se embarcaron hombres de armas, arqueros y servidores en anchas barcas que los esperaban en la ría del Lande y pasando frente al pintoresco pueblo de Esbury llegaron á la rada de Solent y al puerto de Lepe, donde debía de efectuarse su embarco en la galera del rey. En el puerto vieron multitud de barcas y botes, y anclado á buena distancia un buque de gran tamaño que se balanceaba sobre las espumosas olas.
-¡Dios sea loado! exclamó el barón. Nuestros amigos de Southampton han cumplido su promesa y hé allí el galeón pintado de amarillo que nos describían y ofrecían enviarnos á Lepe en sus últimas cartas.