Explore "Guardia blanca" by Sir Arthur Conan Doyle on Textopian. Read with annotations and highlights.
MIENTRAS se celebraba el consejo de guerra en Pamplona hallábase acampada la Guardia Blanca en las afueras de la ciudad, entre las compañías del jefe gascón La Nuit y del flamenco Ortingo, y allí se divertían tirando la espada, luchando cuerpo á cuerpo como antiguos gladiadores ó mostrando su habilidad en el manejo del arco, para lo cual les servían de blanco escudos colocados sobre las cercanas eminencias del terreno. Los arqueros bisoños se adelantaban formados en filas y tendían cuidadosamente los grandes arcos, en tanto que los veteranos como Yonson, Reno, Simón y otros seguían con atención el vuelo de las flechas, comentando, aplaudiendo ó corrigiendo los esfuerzos de los tiradores. Tras ellos se agrupaban muchos ballesteros de La Nuit y del Brabante, que observaban con interés el ejercicio á que se entregaban sus aliados ingleses.
-¡Bravo, Gerardo! dijo el viejo Yonson á un mocetón de ojos azules y rubio cabello que con labios entreabiertos y fija mirada, seguía la dirección de la flecha que acababa de lanzar. Ahí la tienes en el centro del blanco, y así lo esperaba desde que la ví salir de tu mano. ¡Buen arquero, muchacho!