Explore "El gran simpático" by Felipe Trigo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ocho meses apenas, y Villaleón era suyo. Nadie hubiera podido conquistar más en menos tiempo. Suya la mejor clientela. Suya la flor de las mujeres. Suya la simpatía de los casinos. Quizás, quizás, andando el tiempo, le sacarían diputado. o, mejor dicho, sin quizás. tan pronto como le diera un poco por intervenir en la política.
La jaca hizo un asombro. La acarició Gabriel, refrenándola, con palmadas en el cuello.