Explore "Dulce dueño" by Emilia Pardo Bazan on Textopian. Read with annotations and highlights.
¡Como una bomba, el notición! Cuando traen el telegrama, estoy aseando mi cuartito, porque mi única sirviente apenas sabe pasar una escoba antipática, abarquillada de puro vieja. Desgarro el misterio del cierre, extraigo, y leo: «Ha fallecido repentinamente tía Catalina. Tú, instituida heredera universal. Vente.
Farnesio».