Explore "Santa" by Federico Gamboa on Textopian. Read with annotations and highlights.
Igual a lo que se pudre o apolilla y que, en un momento dado, nadie puede impedirlo ni nada evitarlo, así fue el descenso de Santa: rápido, devastador, tremendo.
Los sombríos círculos de la prostitución barata, los recorrió todos apenas posando en ellos lo bastante para gustar su amargura infinita y no lo suficiente para a lo menos tomar resuello y con alientos mayores, después de un poco de relativo reposo, continuar descendiendo como descendía, a trompicones, con dramático paso, cayendo y levantando, enferma, alcohólica, lamentable. Diríase, al verla, que ahora caminaba a tientas, encogida y medrosa -como caminamos en las tinieblas-, ignorando dónde pararía, procurando lastimarse lo menos posible, ya que sin lastimamientos no caminaba, resignada corporalmente ¡sólo corporalmente! , pues para sus adentros, ¡quién sabe qué maldiciones mascullaba entre los hipos de sus ebriedades pertinaces y entre sus labios trémulos, que hablaban sólo cuando el alcohol concedíale cortos descansos y ella recordaba tiempos mejores, días que fueron, que habían sido. !