Explore "La esfinge maragata" by Concha Espina on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ya crece agosto, rubio en los centenos, azul en las nubes, cándido en el aire: el sol abrasa, el viento perfuma; están dormidas las fuentes, despiertas las dalladoras y animado Valdecruces como nunca lo suele estar.
Es que han venido los hombres; cruzan reposadamente las anchurosas calzadas y las callejas hostiles, en paseos y visitas de anual conmemoración, y cuando el día languidece, se asoman un poco a los abrasados caminos de la mies.