Jarrapellejos by Felipe Trigo — Read

Explore "Jarrapellejos" by Felipe Trigo on Textopian. Read with annotations and highlights.

Despertó (dix-her, m'siú!); vio por el entreabierto balcón la columnata de la Madeleine; oyó el rugir de los autobuses y el cri de los vendedores de journaux del boulevard., y oyó en seguida, más claro., un., un. rebuzno formidable.

¡Oh, sí! El auténtico rebuzno de un borrico. Esto acabó de despabilarle. Anie, la Madeleine, los autobuses., ¡cuán lejos! El hombre de París, el hombre que había estado en París, el hombre que había gozado en París la intensa y etérea felicidad de lo supremo, cuyos ecos de sonido o de luz perduraban en sus orejas y sus ojos., rendido del largo viaje, ¡despertaba en La Joya!

Reading navigation