Explore "Cuentos de invierno" by Ignacio Manuel Altamirano on Textopian. Read with annotations and highlights.
Por la tarde bajé por fin al pueblo, y lo encontré mudo, triste y vacío. No estaba allí Antonia.
La mujer querida es la que alegra y hace vivir todo en derredor nuestro. El pueblo, mi casa, mi familia, todo me parecía insoportable. Apenas la ternura de mi buena madre que me creía salvado de un gran peligro, y la severa bondad de mi padre que me dio muchos consejos, pudieron derramar un poco de bálsamo en las heridas de mi corazón.