Explore "El zarco" by Ignacio Manuel Altamirano on Textopian. Read with annotations and highlights.
Oscurecía ya cuando Nicolás penetró en las piezas de la casa de doña Antonia. Al ruido de sus pasos, una mujer se adelantó a su encuentro, y apenas lo reconoció, a la débil luz crepuscular que aún permitía distinguir los objetos, cuando se echó en sus brazos sollozando.
Era Pilar.