Explore "El sabor de la tierruca" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al grito de don Juan de Prezanes y al fragor de las ventanas hechas trizas, acudieron las criadas que estaban al otro extremo de la casa. Halláronle tendido en el suelo, juzgáronle asesinado, aturdiéronse; y sin otras averiguaciones, corrieron despavoridas á casa de don Pedro Mortera.
Aunque no dijeron cuanto pensaban y sentían, sus palabras, y más que sus palabras, el modo de decirlas, produjo el efecto que es de presumir; y entre aspavientos y gritos, trasladóse en un verbo la familia entera, con sirvientes y adherentes, á casa de don Juan de Prezanes.