Explore "Gonzalo González de la Gonzalera" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Envuelto en una bata de rayas blancas y verdes, con zapatillas de terciopelo azul bordadas en oro, en los pies, y cubierta la cabeza con un gorro de la misma materia y del propio color que las zapatillas, hallábase don Gonzalo afectadamente reclinado en el sofá de la sala de su casa, con su eterna sonrisa en los labios y los ojos puestos en Lucas, que había ido a visitarle y estaba sentado a su izquierda.
Y decía el maligno cojo, continuando su conversación: