Explore "Pedro Sánchez" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Hallé cuarto en la posada aquélla, aunque obscuro y angosto; y por él y la comida ajustéme en siete reales diarios. Por de pronto me sirvieron un tentempié; a las tres de la tarde, después de escribir a mi padre, me metí en la cama, y del primer tirón dormí hasta las, ocho de la mañana siguiente. Tal necesidad tenía yo de dar descanso y mullida a mis huesos machacados.
A las diez me llamó la patrona para almorzar; y la misma mujer, ajamonada y no fea ni sucia, me condujo al comedor a través de un tortuoso, nada claro y estrecho pasadizo. Estaba la mesa preparada para ocho personas, en una estancia reducidísima, con luces a un patio.