Pedro Sánchez by José María de Pereda — Read

Explore "Pedro Sánchez" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.

En esto veía acercarse, con el andar de un nublado tormentoso, el primer lunes de los míos. Y llegó, porque todo lo malo llega siempre que se anuncia, y aún peor de lo que se teme; y se inauguraron mis fiestas con el estruendo y el despilfarro que yo no me atreví a soñar, ni aun viendo los preparativos hechos bajo la dirección de mi mujer, aconsejada por su madre, que es todo cuanto podía verse. ¡Hasta la Guardia civil, no bastando la urbana, amén de nuestros propios criados, se empleó en aquellos menesteres de telón afuera! ¡Qué tal andaría lo de telón adentro! Deslumbraba el aparato y asustaba el lujo que se arrastraba por allí, pues las gentes aquéllas eran ricas y habían hecho de mis salones palenque en que lucir el poder de sus caudales. Engreíase mi mujer viéndose centro esplendoroso de astros tan resplandecientes, y correspondía a los honores que de esta manera se tributaba a su buen tono, excediendo en lujo a la más encopetada y vistosa, y disponiendo cada ambigú, que dejaba aturdido a los mismos comensales que los devoraban. ¡Qué carnes se me pondrían a mí con todo ello! ¿Y cómo evitarlo ya, una vez hecho costumbre? ¿Y cómo sostenerlo sin poseer una mina de onzas acuñadas?

Pues así fui tirando, hasta que lo arregló de otro modo algo que es más fuerte que todos los respetos humanos.

Reading navigation