Explore "La Enferma" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
Las experiencias que siguieron a esta primera sugestión se realizaron fácilmente.
Todas las tardes iba Gabriel Montánchez a casa de Alfonso, y era tan grande la presión que ejercía sobre el ánimo de la joven, que no necesitaba recurrir al procedimiento de la bolita metálica, ni a ninguno de los medios que provocan la hipnotización por fatiga: le bastaba mirarla repentinamente a los ojos para ponerla en estado cataléptico.