Read "Historia de dos ciudades" by Charles Dickens online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Rebotan sobre el empedrado de las calles de París los vehículos de la muerte chirriando lúgubremente. Seis carretas llevan a la guillotina la ración de vino con que diariamente se entretiene su sed. Los monstruos devoradores, los monstruos insaciables que han forjado las imaginaciones humanas desde el instante primero de su actividad se han fundido en una realización única, y esta realización única se llama guillotina. Y, sin embargo, en Francia, con toda su rica variedad de clima y de suelo, no hay una brizna de hierba, una hoja, una raíz, un renuevo, susceptible de llegar a sazón y madurez bajo condiciones más favorables que aquellas que produjeron aquel horror. El día que martillos semejantes aplasten y machaquen a la humanidad, retorciéndola y borrando su forma, reaparecerá aquélla bajo las mismas formas violentas y contrahechas bajo las cuales reapareció entonces, el día que se siembre la semilla de la licencia rapaz y de la opresión, florecerán y sazonarán los mismos frutos que entonces florecieron y sazonaron.
Seis carretas ruedan chirriando a lo largo de las calles. ¡Transfórmalas en lo que antes fueron, tú, Tiempo, encantador poderoso, reintégralas a su forma y condición anterior, y las veremos trocadas en otras tantas carrozas soberbias de monarcas absolutos, en trenes de nobles feudales, en lujosas galas de deslumbradoras Jezabeles, en Sinagogas que han dejado de ser la Casa de Mi Padre para convertirse en cavernas de ladrones, en míseras chozas de millones de famélicos campesinos! No; el gran mago que majestuosamente trastorna el orden establecido por el Creador, jamás destruye sus transformaciones. «Si la voluntad de Dios te ha dado la forma que afectas, no intentes variarla; pero si la debes a pasajeras conjuras humanas, recobra la que recibiste del Altísimo,» dicen los magos a los seres encantados en los cuentos árabes.