Explore "¡Pobre Dolores!" by Fernán Caballero on Textopian. Read with annotations and highlights.
Debemos dar al lector una reseña de quién era este D. Marcelino Toro, que entre bastidores ha hecho varias veces papel en este relato.
Don Marcelino, hijo de un mercader de tan mínimas proporciones que no cabían el padre y el hijo detrás del mostrador, fue enviado por Marcelino, padre, a América, donde halló otro mostrador de mayor tamaño, detrás del cual, con los años, la paciencia y la hombría de bien, salió de repente un día millonario, según sus paisanos, pero en realidad con veinticinco mil duros. Volviose con ellos triunfante a su pueblo, con ítem más unas sardinetas en las bocamangas, de no sabemos qué comisaría; en fin, de lo más ínfimo en la abundante clase de bordados, galones o sardinetas concedidas a las personas que menos analogía tienen con el significado que representan.