Explore "Vulgaridad y nobleza" by Fernán Caballero on Textopian. Read with annotations and highlights.
El escribano fue llevado a su casa, recibiendo en seguida la asistencia que reclamaba su enfado; pero apenas recuperado de su accidente, fue acometido de una violenta calentura con delirio, en el cual se estremecía, sin dejar de repetir
-¡Yo, no! Yo no he sido! ¡Mis manos están limpias de sangre! ¡Juan Cano y José Salas han sido! ¡Ellos, ellos, que yo no